Salidas laborales del piano

En el post anterior hablé sobre lo difícil que se nos hace a veces a los músicos que tomen en serio nuestra profesión. Pienso que quizá tengamos nosotros también un poco de culpa en esta la idealización romántica del arte, que pretende diferenciar nuestro trabajo del de los demás, elevándolo a una una especie ciencia infusa al alcance de unos pocos. Aún conociendo la idiosincrasia de nuestra profesión, que para la mayoría de nosotros es casi una filosofía de vida, en esta entrada dejaremos de lado esas consideraciones para hablar claramente de la música como profesión, explicando brevemente algunas de las salidas laborales que ofrece el piano:

CONCERTISTA DE PIANO: 

Cuando escuchamos la palabra pianista, lo primero que nos viene a la mente es ese virtuoso del piano que da conciertos por todo el mundo ganando una millonada cada vez que se sube al escenario. La verdad es que, de los miles y miles de niños que empiezan cada año a aprender piano en el conservatorio, menos del 1% acabará dando conciertos a este nivel. Normalmente, estos pianistas han tenido una trayectoria brillante ya desde niños, han contado con facultados extraordinarias y han gozado de una educación de gran calidad. Vivir de dar conciertos es casi imposible a día de hoy, incluso para los músicos más dotados y diligentes, ya que esta profesión exige una dedicación total, por eso, la mayoría de músicos profesionales compaginan los conciertos con la docencia. 

PROFESOR DE PIANO:

Una gran parte de los pianistas que terminan el Grado Profesional y Superior, se dedican a la docencia, ya sea a nivel particular, como en escuelas de música y conservatorios. Para acceder a una plaza de oposición de Conservatorio, se necesita tener la carrera de piano (6 años de Grado Medio y 4 de Superior) y demostrar tener todos los conocimientos y aptitudes para enseñar en estos niveles. El buen profesor es de vital importancia en todas las etapas del aprendizaje.

-En la escuela de música, la misión del profesor es contagiar ese entusiasmo a los alumnos que empiezan, además de proporcionar una base sólida sobre la que poder construir. 

-En niveles medios y superiores, el conocimiento de la técnica pianística y la retórica musical por parte del profesor es vital para que el alumno pueda avanzar adecuadamente. 

-En niveles de master o doctorado, el profesor suele ser un pianista de prestigio que cuenta con una gran experiencia en el campo de la interpretación y que puede ayudar al alumno a conseguir sus metas como artista en el ámbito profesional. 

REPERTORISTA O PIANISTA ACOMPAÑANTE:

Casi todos los instrumentos, así como los cantantes y bailarines, necesitan un acompañamiento en sus obras y representaciones. Estos miles y miles de músicos, están siempre buscando buenos pianistas que les acompañen en sus conciertos, pruebas y exámenes. Así pues, a los pianistas acompañantes no les suele faltar el trabajo (si son buenos en lo suyo). La mayoría de ellos se especializan en un repertorio concreto (Acompañan a cantantes líricos, o a instrumentos de cuerda, o instrumentos de viento, o trabajan en la ópera de la ciudad tocando las reducciones orquestales en los ensayos…)

ARREGLISTA: 

El trabajo del arreglista es complejo y amplio, y tiene salidas tanto dentro de la música clásica como en la música pop o moderna. El trabajo de estos profesionales consiste en arreglar las partituras de los diferentes instrumentos que participan en la obra, o decidir qué parte hace cada instrumento. Los arreglistas también pueden arreglar una obra clásica y convertirla en una obra moderna, o transportar una obra a una clave diferente de la original…Por ejemplo, un arreglista puede convertir una obra de estilo clásico a estilo jazz o rock, o saber qué tipo de acompañamiento al piano le irá bien a una melodía determinada. Para realizar este trabajo se necesitan tener amplios conocimientos de armonía y composición así como conocimiento de las técnicas de los diferentes instrumentos para los que se escribe.

AFINADOR DE PIANOS:

El arte de afinar pianos es imprescindible en nuestro mundo. Afinar una guitarra o un violín es relativamente sencillo, pero cuando hablamos del piano, que tiene en torno a 230 cuerdas, el trabajo de afinarlo puede ser realmente tedioso. La mayoría de pianistas profesionales saben cómo afinar una cuerda, pero si deseas un resultado verdaderamente bueno, necesitas contar con un afinador. Estos profesionales no sólo afinan los pianos, sino que realizan todo el trabajo de mantenimiento y reparación que un piano puede necesitar. 

Y estas son sólo algunas de las salidas laborales a las que puede acceder un pianista. La próxima vez que alguien te diga que del piano no se puede vivir, puedes enseñarle esta entrada para que empecemos a derribar mitos sobre esta preciosa profesión!!

Y tú, que otras salidas laborales del piano conoces?

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